Entre las muchas ideas que pudimos comentar en la reunión de Chile Ágil del pasado 26, salió un tema que resulta bastante habitual: Ingenieros que quieren dejar de hacer trabajo técnico. Dejar de programar para pasar a tareas comerciales, de consultoría o de gerencia.
El año pasado comentaba en Navegápolis que me encontré en una selección de personal (para programadores) con un candidato que, con poca malicia y demasiada sinceridad afirmaba que su objetivo era ascender en la compañía, para dejar de programar y pasar a comercial o consultoría. Según sus palabras: “a puestos con mayor proyección”.
Os invito a leer, no el post, sino los comentarios de los que se pueden extraer muchas más conclusiones e ideas para reflexionar.
Algunos fragmentos:
“Un médico de 50 años es una eminencia y un programador de 50 años es un fracasado”
“No podemos negar que el salario, además de la reputación es muy importante”
“Efectivamente, el negocio del software en España funciona así” … “Acá en Mexico la cosa no cambia” (y por lo que vimos en la reunión de la semana pasada, en Chile pasa lo mismo)
“No hagan líderes de proyecto a sus mejores programadores, porque pierden a su mejor programador y ganan un pésimo líder de proyecto”
“Ser (buen) programador es duro. Muy duro”
“El mérito se lo llevan los comerciales y gerentes, y dentro de las empresas solo se valora a quien tenga contacto con el cliente, ya que es el que paga”
“No entiendo como a un ingeniero informático o a un técnico informático no le parece apasionante el mundo de la Programación de ordenadores. Nunca lo entenderé”.
“Me encanta programar, me apasiona. Es mi vida. Pero sabéis qué me ha sucedido? Mis jefes y superiores me han tradado mal”
etc.
foto: wili_hybrid (cc by)