Mucho se ha escrito sobre este tema, y aún sigue siendo motivo de controversia y debate.
Lamentablemente , la obtención de un titulo de grado o posgrado (curso o especialización), no nos permite derivar información sobre cuál ha sido el grado de compromiso, el empeño manifestado en ese período, el esfuerzo realizado, la responsabilidad o las ganas con que ese estudiante trabajó para obtenerlo.
Y para la cultura ágil estos últimos términos son esenciales y definitorios, ya que se valora:
- Gente comprometida con su trabajo y su equipo
- Personas empeñadas en cumplir con las tareas definidas
- Soñadores y creadores
- Talentos responsables que conocen sus límites y se animan a superarlos
- Individuos y equipos motivados
La cultura ágil espera contar con un equipo de creativos, de imaginadores y técnicos de alto nivel, capaces de solucionar los desafíos que se le presentan constantemente de una manera distinta, original, que le permita a la empresa crecer y al equipo disfrutar de esa instancia de creación. Porque los desarrolladores de software somos creadores, y podemos ser creativos, imaginativos y talentosos a nivel técnico.
No existe un título de ninguna universidad, institución, colegio o similares que asegure que un individuo es AGIL y apoya a la cultura ágil. La agilidad es un modo de vida, y como tal, no puede “obtenerse mediante un examen”.
Los exámenes son simplemente una mínima demostración del deseo de adopción de esta cultura (en el mejor de los casos) y en otros son sólo un papel más destinado a cumplir con las exigencias de una sociedad materialista que tiene dificultad para conocer la esencia de las cosas.
Scrum Manager (organización sin fines de lucro de la que formo parte) difunde la cultura ágil y no pretende en ningún caso asegurar que quienes pasan un examen ya son “agilistas per se”, sino simplemente informar a la comunidad (a través de un sitio web transparente: http://www.scrummanager.net/certificados ) el nombre de aquellos interesados en profundizar en este mar de posibilidades que es la agilidad.
Lo dicho anteriormente es válido también para las empresas: cómo reconocer a aquellas que “realmente” valoran la agilidad? A través de un título o certificado? Pues creo que no, que se la reconocerá por recomendación de sus propios empleados, su participación en eventos ágiles, la difusión de su modo de trabajo, y no por el sello de “AgileCertified”… Aunque el Principito haya dicho que “lo esencial es invisible a los ojos” … ¿pensará lo mismo el mercado?
Gracias CHILE AGIL por permitirme compartir este espacio y ojalá podamos encontrarnos en el curso de Gestión de Proyectos con Scrum Manager en Santiago !!

Saludos desde
Quito – Ecuador
DSN_XP