En el grupo de discusión hispanoparlante de metodos ágiles he seguido con atención un hilo de discusión llamado “No me sirven las amebas”, donde se discute acerca de cómo algunas metodologías han ido mutando y absorbiendo a otras, y cómo van apareciendo nuevas tendencias que revisan lo ya establecido y elevan la vara de comprensión sobre qué es lo ágil continuamente .
Sin embargo, en el mismo thread se trasluce un conflicto que ya vi surgir en Agiles2008 y que es la relación entre el mundo Scrum y los otros approachs, algunos que están más relegados al círculos de gurues computines como Extreme Programming, o nuevos chicos en el barrio como el movimiento de aplicar Kanban a la ingeniería de software (excelente presentacion aqui) o devolver el foco en la excelencia técnica como Software Craftmanship, tema algo abandonado luego de la irrupción de las certificaciones Scrum Master, orientadas más a la gestión.
En mi caso personal aprendí primero XP y luego distilé a partir de XP un framework de gestión muy parecido a Scrum que he aplicado con éxito en más de 25 proyectos desde el 2005 (de un total de 29), y al ver ese tipo de métodos funcionar en el práctica he aprendido algunas cosas, como que si no se adquiere solidez técnica (Test Driven Development, Behaviour Driven Development, User Acceptance Tests, etc) el avance que se obtiene no prevalece en el tiempo. Es asi que, si bien XP deja alguna cosas poco definidas en el ámbito de gestion (el tracking, o el informative workspace, por ejemplo), en Scrum se ahonda más en ellos. Pero a su vez XP entrega una visión mucho más sistémica de cómo enfrentar el desarrollo de software. Pueden ver mi comprensión sobre este tema en esta presentacion.
Ahora bien, tengo graves problemas con lo que representa la organizacion que está detrás de Scrum, la Scrum Alliance.
Hay varios antecedentes preocupantes, como :
- Gente expulsada de la lista ScrumDev en yahoo por proponer avances, -
- Que ahora los “Scrum Users Groups” estén siendo forzados a firmar un acuerdo de licencia para usar la marca Scrum -¿o tendran que cerrar ? (¿que pensarán Takeuchi y Nonaka que propusieron la metáfora acá?, o ¿la federacion internacional de rugby?)
- Que tienen un modelo de marketing espectacular, bien por ellos, pero eso nunca ha sido garantía de calidad. Es más, siempre partir por formar “Maestros” en dos días… mal, mal
- Y los flirteos de la Scrum Alliance con el PMI, que en si es el verdadero Microsoft de las metodologias informáticas, mucho mas exitoso comercialmente y con mucho más market share que lo que ha logrado el mundo ágil aun.
El año pasado conoci en la conferencia Agiles2008 a gente interesante que está ganándose el pan con las herramientas de la Scrum Alliance, como Alan Cyment o Tobias Mayer. ¡Bien por ellos! Yo por mi parte he decidido pasar de la Scrum Alliance y mirar en otros grupos de apoyo, y en otros modelos de capacitación distintos al CSM y demases, aunque valoro y respeto a quienes van por ese camino.
¿Y que es lo bueno de todo? Que el mundo sigue evolucionando. Que lo que se está creando con Kanban está abriendo nuevas puertas (de manera libre y sin tener que firmar licencias ni obtener certificados) a las bases que en el fondo sostienen la Agilidad. Tambien está el trabajo en la conceptualizacion del desarrollo como Complex Adaptative Systems, otro tema que está tomando fuerza.
O que ya hay gente hablando de “Agile Mashups”, en donde se van creando y recreando formas de trabajar a partir de practicas de diversos origenes.
Como dijo el doctor Malcom en Jurasic Park: “la vida siempre encuentra el camino”, a pesar de que hay quienes quieran confinarla a una sola visión.
One Comment
Join the conversation and post a comment.




Muy buen post Agustín, como decimos aquí en Perú…”Directo a la vena”.
Sobre el tema, el fondo de esto no es nuevo, cada vez que surge un nuevo “framework”, “metodologia”, “guia” que se torna tan popular como todo lo que tiene “Agile” o “Scrum” en estos momentos, surge una institución que (irremediablemente) está compuesta por humanos, y un grupo humano en general tiene tantos intereses sociales y de fin común, como personales y porque no decirlo, económicos.
Así que aquí estamos, intentando mantener el concepto Agile de “siempre aportar valor” y de “mejorar continuamente” y al mismo tiempo viendo como la cuestión es forzada a veces a estar dentro de unos límites con nombre propio que a la larga, no ayudan al progreso de lo que realmente nos apasiona: “El conocimiento”.